Un secreto de belleza cultivado en el claustro
Desde hace siglos, la rosa ha sido el ingrediente predilecto en la cosmética monástica por su capacidad para mantener la piel fresca y lozana. En Flos Carmeli recolectamos los pétalos de nuestros rosales en su punto óptimo de floración para infundir este jabón con toda la vitalidad de la naturaleza.
Mucho más que limpieza: Este no es un jabón corriente que reseca la piel. Gracias a su elaboración 100% natural y ecológica, conserva la glicerina y los aceites esenciales para ofrecer un cuidado completo:
-
Aliado Anti-edad: Ideal para pieles maduras o secas. Ayuda a afinar el poro y devuelve la luminosidad perdida al rostro.
-
Suavidad Extrema: Su espuma cremosa limpia en profundidad pero con una delicadeza tal que lo convierte en el desmaquillante natural perfecto para la rutina de mañana y noche.
-
Experiencia Sensorial: Su aroma no es sintético; huele a rosa de verdad, a jardín en primavera, convirtiendo tu momento de aseo en una pausa de paz.
Modo de uso: Úsalo principalmente como jabón facial. Humedécelo para crear una espuma rica y masajea el rostro con movimientos circulares suaves, insistiendo en la zona T, pero sin frotar fuerte. Aclara con agua tibia y siente cómo tu piel respira, queda elástica y preparada para tu crema hidratante.
Elaborado artesanalmente, pétalo a pétalo, por las Carmelitas Descalzas de Burgos




Valoraciones
No hay valoraciones aún.